lunes, 2 de agosto de 2010

Érase que se era un País para campar de golondro

Pienso que en muchas ocasiones aquellos a los que elegimos para que legislen en nuestro nombre parece que se les olvida repasar los principios básicos que marca nuestra Carta Magna. Porque tanto los ciudadanos como los poderes públicos estamos sujetos a lo que Ella promulga. Entonces me pregunto por que esto no se cumple. Si todos somos supuestamente iguales y a los legisladores les corresponde promover las condiciones para que la libertad y la igualdad del individuo y de los grupos en que se integra sean reales y efectivas. ¿Por que esto no es así?.

Me explico. Recientemente la antigua Ministra de Fomento, Magdalena Álvarez “Maleni”, si, aquella de perlas cultivadas tan jugosas como “algunas cuestiones, aun conociéndolas, algunas no las conozco”; ha sido recompensada por su inconmensurable labor ministerial con un carguito de esos con sueldo de asustar. 20.000 del ala al mes durante, al menos, seis años, libres de impuestos y una retención mucho menor que la que se aplica en España, es lo que se embolsará la pájara. Aparte de suplementos por residencia, familia y dietas, además de los 4.600 mensuales que se levanta por ex ministra de verbo audaz.

Resulta cuanto menos inmoral y una nueva muestra más de la degeneración de nuestra casta política que se pueda seguir cobrando el sueldo de ex ministro cuando existen cinco millones de parados en este País. Sonroja pensar que esta señora, sin oficio ni mérito destacable, es miembro de ese selecto club de afortunados trepadores que tan sólo necesitan once años cotizados para cobrar la máxima pensión: 2.466 euros al mes en 14 pagas. Resulta vergonzoso que exista tal cantidad de personajillos dedicados a campar de golondros, sin ningún reparo ni vergüenza, convirtiendo la necesaria y leal militancia en un modo de vida cuanto menos cuestionable.

Cuando a finales de 2.009, el Consejo de Ministros aprobó revalorizar las pensiones para 2010, parece que se les olvidó que sus compañeros diputados y senadores están blindados ante cualquier reforma. Obviaron que mientras un ciudadano español necesita cotizar un mínimo de 15 años para obtener la pensión más baja, o 35 para poder obtener, según su renta, la pensión máxima, con la actual norma en vigor, los ex diputados cobrarán la pensión máxima con solo 11, entre comillas. ¿No dice también la Constitución que se garantizarán pensiones adecuadas y periódicamente actualizadas?. ¿Pero para todos o solo para algunos?. Digo esto porque el Real Decreto para las pensiones, no solo deja fuera a esta casta, sino que permite que el Congreso blinde a los diputados para que alcancen o rocen la pensión máxima una vez jubilados, por si acaso alguno no llega a esos 11 años. Así, si un diputado acumula de siete a nueve años de actividad, la Cámara Alta le ayudará con una cantidad que suponga el 80% de la diferencia que le falta para alcanzar la pensión máxima; si ejerce de nueve a once años, el 90%; y si supera los once años de mandato, el 100%. Resumiendo, 7 años y a vivir. Lo justifican diciendo que según parece muchos diputados de a pie tienen dificultad para reincorporarse al mercado laboral después de años dedicados a la política nacional, llevándose por aposentar el trasero un mínimo de 2.918,64 euros brutos al mes, mas un extra mensual para gastos de alojamiento y manutención de entre 812,68 y 1.702,59 euros, según vivan en Madrid o fuera de la capital. No creo que no encontremos a ninguno de estos en las colas del INEM.

Pues bien, si esto los bajamos al terreno de los golondros, de esos que desean o antojan lo que les corresponde. Aquellos que viven con los pies en el suelo. Que llegan a final de mes como pueden, nos encontramos con casos de preocupar. Una Magdalena Álvarez cualquiera. Esa Maleni que podemos encontrar en cualquier hogar, que no ha podido medrar y que seguro tiene más capacidad que la enchufada del sueldazo. Esa mujer que ya no a los 65, sino a los 67 años y no se puede jubilar, no tiene esos malditos 15 años. Y no los tiene porque ha tenido que criar y educar a 6 hijos y eso no cotiza como debiera. Porque un ama de casa parece que no puede jubilarse dignamente. Porque esa labor silenciosa de años y años no tiene la recompensa que algunos privilegiados se ganan solo por calentar la poltrona de manera profesional.

En estos duros momentos, repito una vez más, es necesario legislaren necesario menos ministerios de propaganda y panfletos y mas aprobar leyes que garanticen y aseguren lo que marca la Constitución y preocuparse menos del puesto que ocuparan en la lista que les garantiza cuatro años más de privilegios y les acerca a ese retiro dorado.

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